lunes, 6 de abril de 2009
Con Gloria Vivir
Era el primer día de la Cumbre de la Unidad del año pasado, en Buenos Aires, Argentina. Miguel Grinberg, uno de los oradores de la Cumbre, contaba al público sobre su visita a una escuela, donde, dijo, fue testigo del más significativo acto de desobediencia civil por parte de un grupo de adolescentes argentinos.
Explicó que la última línea del Himno Nacional Argentino dice "O juremos con gloria morir". Al cantar el Himno Argentino, estos chicos cambiaron la última línea por "O juremos con gloria vivir".
El segundo día de nuestra Cumbre de la Unidad, Argentina celebraba su fiesta nacional, y como marca la tradición, se cantó el Himno Argentino. Jorge Litauer, el Coordinador de Trabajo Interior de HT Argentina, sugirió, al anunciar el Himno, seguir la sugerencia de Miguel Grinberg de cantarlo como lo habían hecho aquellos chicos.
Nunca olvidaré a esos cientos de personas cantando su himno mientras un video rendía homenaje a la belleza de su país y sus tradiciones culturales. Y juraron con gloria vivir.
Yo también.
miércoles, 1 de abril de 2009
Buscando el Significado Más Profundo
Lo que me gusta de su trabajo es que nos alienta a ir más allá del significado literal de las cosas, incluyendo lo que sucede en nuestra vida, de modo que descubramos la simbología que hay detrás.
Cuando escribí el post anterior, "¿El Olvido Original?", lo hice básicamente para registrar un insight, una comprensión que sentí era importante para mí.
No tenía idea que el post iba a tener sentido para mucha gente, y que algunas personas se sentirían inspiradas a reescribir las plegarias aprendidas en la niñez, reemplazando "He pecado" por "He olvidado".
Y aquí es donde la obra de Caroline me viene a la mente, porque sin haber leído mucho de ella, me doy cuenta de que eso fue básicamente lo que sucedió.
Tuve el impulso de buscar el significado de una palabra específica, pecado. Ahora me doy cuenta de que el susurro verdadero iba hacia "buscar el significado más profundo". Cuando encontramos un significado más profundo para "el pecado", y toda la cultura que gira a su alrededor, nos damos cuenta de que hemos estado conviviendo con una perla de sabiduría que se vio cubierta por los errores de percepción creados por nuestros propios temores colectivos.
Es fácil culpar a la Iglesia o a cualquier otra tradición cultural por "no entenderlo", y por guiar erradamente a la gente a creer en cosas, o a observar reglas que no tienen sentido para la mayoría de la gente.
Pero tal vez ése sea el regalo que ellos están destinados a entregarnos. Tal vez este sea el momento de que nosotros, como personas, nos hagamos cargo de nuestro propio progreso, de que nos volvamos adultos en nuestro sendero espiritual.
Y asumir esa responsabilidad implica que todo lo que yo elijo creer tendrá consecuencias en mi presente y en mi futuro. Y también significa que elijo dejar de ser víctima, y que elijo dejar de relacionarme con otras personas desde esa perspectiva.
¿Estoy lista?
¿El Olvido Original?
Por alguna razón, las palabras "pecado original" aparecieron en mi mente algunos días atrás. Dado que jamás pienso en el pecado, el que se me ocurrieran esas palabras fue suficiente para captar mi atención. A esto le siguió inmediatamente el impulso de buscar la definición de la palabra pecado.
Fui a Wikipedia y encontré algunas definiciones. Pero he aquí lo que en verdad llamó mi atención: según Wikipedia, la palabra en arameo para "pecado" tenía la connotación de....¡olvido!
¿Sería eso?
Y si así fuera... entonces el pecado original sería "lo que olvidamos primero".
¿Qué se nos olvidó?
¿Se nos olvidó que no estamos separados de Dios? ¿Se nos olvidó que la lo Divino está en nuestro interior? ¿Se nos olvido que Todos Somos Uno?
¿Qué pasaría si el significado simbólico del bautismo fuera lavar la ilusión de la separación de manera que pudiésemos experimentar la Unidad?
Este no es un tratado sobre Teología, y no estoy diciendo que la definición de pecado que estoy usando ahora sea precisa, o incluso correcta. Más allá de la verdad académica de todo esto, que puede ser debatible, siento que hay verdad en que hay algo que nosotros, los ciudadanos del mundo, hemos olvidado completamente.
Y tal vez el sentido de nuestra existencia sea el despertar este antiguo recuerdo: Todos Somos Uno.
Vaya... No se imaginan cuán liberada me siento con esto.
"Padre, perdóname porque he pecado" se transformaría en "Padre, perdóname por lo que he olvidado". Este cambio de palabras me conecta con lo que para mí es el espíritu de la Confesión.
"Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte" se transformaría en "Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, quienes hemos olvidado, ahora y en la hora de nuestra muerte"...
¡Es hermoso!
*Nota: Esta entrada la escribí originalmente el 27 de febrero de 2009 en mi blog de Humanity's Team, y se publicó nuevamente en el blog "Voices of Oneness" (Voces de Unidad) de Humanity's Team el 5 de marzo de 2009.