Por alguna razón, las palabras "pecado original" aparecieron en mi mente algunos días atrás. Dado que jamás pienso en el pecado, el que se me ocurrieran esas palabras fue suficiente para captar mi atención. A esto le siguió inmediatamente el impulso de buscar la definición de la palabra pecado.
Fui a Wikipedia y encontré algunas definiciones. Pero he aquí lo que en verdad llamó mi atención: según Wikipedia, la palabra en arameo para "pecado" tenía la connotación de....¡olvido!
¿Sería eso?
Y si así fuera... entonces el pecado original sería "lo que olvidamos primero".
¿Qué se nos olvidó?
¿Se nos olvidó que no estamos separados de Dios? ¿Se nos olvidó que la lo Divino está en nuestro interior? ¿Se nos olvido que Todos Somos Uno?
¿Qué pasaría si el significado simbólico del bautismo fuera lavar la ilusión de la separación de manera que pudiésemos experimentar la Unidad?
Este no es un tratado sobre Teología, y no estoy diciendo que la definición de pecado que estoy usando ahora sea precisa, o incluso correcta. Más allá de la verdad académica de todo esto, que puede ser debatible, siento que hay verdad en que hay algo que nosotros, los ciudadanos del mundo, hemos olvidado completamente.
Y tal vez el sentido de nuestra existencia sea el despertar este antiguo recuerdo: Todos Somos Uno.
Vaya... No se imaginan cuán liberada me siento con esto.
"Padre, perdóname porque he pecado" se transformaría en "Padre, perdóname por lo que he olvidado". Este cambio de palabras me conecta con lo que para mí es el espíritu de la Confesión.
"Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte" se transformaría en "Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, quienes hemos olvidado, ahora y en la hora de nuestra muerte"...
¡Es hermoso!
*Nota: Esta entrada la escribí originalmente el 27 de febrero de 2009 en mi blog de Humanity's Team, y se publicó nuevamente en el blog "Voices of Oneness" (Voces de Unidad) de Humanity's Team el 5 de marzo de 2009.
No hay comentarios:
Publicar un comentario